Crónica Argumentativa: Liderazgo, Ética y Delegación
Delegación de poder:
Actualmente estamos transitando a una nueva forma de administración, liderazgo y roles, tradicionalmente mandos superiores y medios ejercían cuotas de poder desde sus posiciones jerárquicas, imponían su voluntad, se comportaban casi como una clase superior a la de los subordinados, pero los nuevos desafíos impuestos por los mercados, obligan a crear nuevos modelos de organizar las empresas, hoy en día las organizaciones requieren del equipo de personas empoderadas para conseguir los objetivos, para esto se debe delegar poder y autoridad a los integrantes del equipo de trabajo.
El líder tiene poder, se manifiesta con la realización, pero no es poder por el poder, es la posibilidad de canalizar realmente la potencialidad, los recursos en general y las personas en particular en dirección de los objetivos que la organización quiere alcanzar.
El líder hace una buena gestión de personas cuando además de mostrar direcciones, objetivos y metas participa en la transformación del potencial en desempeño efectivo. El mayor recurso que un líder tiene son las personas, ellos pueden transformar procesos en resultados. Cada miembro debe ser más responsable en los resultados de su trabajo, tener más poder para tomar las decisiones. Las organizaciones ya iniciaron el cambio de las estructuras por un mayor compromiso y alta involucración del personal. El proceso estratégico delega poder para lograr una relación de socios entre la organización y su gente, aumentar la confianza, responsabilidad, autoridad y compromiso para servir mejor al cliente. Esto no es simplemente delegar tareas, es una cuestión de delegar poder, de cómo y quiénes lo ejercen para mejorar los procesos y el rendimiento dentro de la organización. Los nuevos desafíos del mercado requieren de esta mayor delegación de poder y más personas que se empoderen de los desafíos.